La empresa presentó un recurso contra la decisión de Transporte que ordenó retirar colectivos por su antigüedad. Asegura que existen pagos estatales atrasados que dificultan renovar la flota y pidió una prórroga para continuar utilizando unidades modelos 2009, 2010 y 2011.
Se abre un nuevo capítulo en la situación del transporte público de Catamarca. El Nene S.R.L. presentó un recurso ante la Secretaría de Transporte provincial para intentar frenar la baja de parte de sus colectivos y puso el foco en las demoras en los pagos que, según sostiene, mantiene el Estado.
La medida cuestionada fue dispuesta el 7 de agosto mediante la Resolución N.º 2026-71-E-CAT-STKMIRLT y establece la baja de unidades de la empresa que ya no cumplirían con los límites de antigüedad establecidos para prestar el servicio. El Nene solicitó que los efectos de esa decisión sean suspendidos.
“No puede exigir la renovación si no paga”
Ese es, en pocas palabras, el argumento central planteado por la transportista.
Según detalló en su presentación, existen demoras superiores a dos meses en diferentes partidas. Entre ellas mencionó fondos correspondientes al subsidio provincial, el Boleto Estudiantil Gratuito y atributos nacionales vinculados al SISTAU, con acreencias que —según la empresa— se arrastran desde 2025 y continúan durante 2026.
El Nene sostiene que estos retrasos, sumados a la inflación, obligaron a las empresas a absorber costos financieros sin compensación. También señaló como factores que afectan la actividad la desactualización del boleto, la disminución de pasajeros después de la pandemia y el crecimiento de las aplicaciones de transporte.
¿Qué pide ahora El Nene?
La empresa solicitó una prórroga que le permita mantener en funcionamiento los colectivos modelos 2009, 2010 y 2011 mientras se resuelve la situación.
El planteo apunta a que esas unidades puedan continuar operando hasta que se regularicen los pagos pendientes, se aclaren los criterios utilizados para liquidar el subsidio provincial y, según argumenta la firma, se recomponga la ecuación económica del servicio.
Preocupación por los servicios y los puestos de trabajo
El conflicto también encendió una señal de alerta entre los trabajadores.
Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) expresaron preocupación por las posibles consecuencias que la medida podría generar tanto en la continuidad de los servicios como en la estabilidad de las fuentes laborales.
Por ahora, la empresa espera una respuesta al recurso presentado ante Transporte. La resolución será clave para saber qué ocurrirá con las unidades alcanzadas por la baja y cuál será el impacto final sobre el servicio que reciben diariamente los usuarios catamarqueños.